Más usos de las redes sociales

Investigación del CUAltos resalta la necesidad de fomentar nuevas metodologías, que sean innovadoras y motiven el aprendizaje entre los estudiantes

Las redes sociales son una herramienta con mucho potencial para la docencia y para captar la atención de los adolescentes y jóvenes. Sin embargo, su aplicación en el proceso de enseñanza-aprendizaje debe ser planeado meticulosamente y obedecer a contenidos específicos de la currícula, para que no resulte contraproducente, aseveró la investigadora de la Universidad de Guadalajara, María del Rocío Carranza Alcántar.

Estas herramientas pudieran sumarse a otras estrategias activas para captar la atención de los estudiantes y abonar de mejor manera a su rendimiento académico, pues existe un grado de distracción cuando los alumnos están conectados a través de cualquier dispositivo, por lo que, en vez de negarles el acceso, puede ser más productivo adecuar técnicas que capten su atención y trasladen su proceso de formación más allá de las aulas y se beneficien en lugar de perjudicarse.

La doctora en Sistemas y Ambientes Educativos, adscrita al Centro Universitario de los Altos, ha realizado investigaciones sobre el uso de redes sociales como apoyo en todos los niveles educativos, las cuales han sido publicadas en revistas especializadas o presentadas como ponencias en congresos internacionales en España y Portugal.

“Tanto la doctora Claudia Islas como yo hemos hecho varios estudios del papel de las redes sociales como herramienta de aprendizaje significativo en preparatorias y licenciatura. Hemos visto que cuando se utilizan las redes, al estudiante siempre le llama más la atención que usar una plataforma educativa prediseñada, como Moodle, que aunque tienen muchas herramientas valiosas, cuando ellos las identifican como plataformas educativas les parecen aburridas”.

En el número 20 de la revista educ@rnos, correspondiente a enero-junio de 2016, Carranza Alcántar publicó el artículo “El uso de las TIC en la enseñanza y el aprendizaje del Derecho”, en que explicó que en esa carrera las clases tradicionales continúan siendo la estrategia principal, no obstante que las políticas nacionales e internacionales en materia pedagógica las recomienden.

“Representa una preocupación importante respecto a la formación y las herramientas que los abogados están recibiendo y utilizando, principalmente si estas podrán responder a las demandas que la sociedad del conocimiento está presentando”.

Carranza Alcántar ha trabajado particularmente con grupos cerrados en Facebook, en las carreras de Negocios Internacionales y Abogado, en las que comparten videos didácticos y abren discusiones sobre temas de la currícula académica.

Los mejores resultados se han presentado en la primera, pues en esa licenciatura cuentan con un perfil más global y gusto por las tecnologías, no así en Derecho, en que los estudiantes todavía prefieren las clases tradicionales.

“Lo más importante es que el profesor planee muy bien la clase y llegue preparado. Este ejercicio debe estar bien dirigido para lograr un aprendizaje significativo, porque de lo contrario puede convertirse en distracción. El docente juega un rol muy importante, en que las redes sociales puedan ser una herramienta para apoyar el proceso de formación de los estudiantes y con ello lograr incrementar su rendimiento durante las clases”.

Carranza Alcántar dirige la tesis de Mauricio Villa Medrano, estudiante de la Maestría en Procesos Innovadores para el Aprendizaje, de CUAltos, cuyos avances fueron publicados en un artículo que también firma la doctora Claudia Islas Torres, titulado “El uso de las redes sociales como apoyo a clases invertidas en nivel secundaria”, en el número 68 (octubre-diciembre de 2018) de la revista educ@rnos.

“Se hace hincapié en la necesidad de fomentar nuevas metodologías, que sean innovadoras y que motiven el aprendizaje entre los estudiantes. Las redes sociales sirven como medio de comunicación entre el estudiante y el profesor, lo que permite que el alumno se sienta siempre acompañado, además de que ayuda a desarrollar el aprendizaje cooperativo, motiva al mismo tiempo el autoaprendizaje, y trae consecuencias benéficas en el rendimiento académico de los estudiantes del nivel secundaria”.

Nota publicada en la edición 1024

Fecha:
12 Agosto 2019

Fuente:http://www.gaceta.udg.mx/G_nota1.php?id=24827

Autor de la nota: 
Julio Ríos
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